jueves, 29 de agosto de 2013

Capítulo XVI

No podía ser. Jake no. Mil pensamientos atravesaron mi cabeza en ese momento. Intenté tranquilizarme. Respiré hondo y conseguí preguntar.
-¿Por qué? ¿Le ha pasado algo?
-Le encontraron tirado en un callejón de París. La hemos llamado a usted porque era la última persona con la que había hablado por su teléfono móvil.
¡Jake estaba ingresado en el hospital! Y eso si aún no estaba… No podía ni pensarlo siquiera. Y no podía dejar de pensar que era por mi culpa. Si no se hubiese preocupado por toda esa mierda de los ángeles caídos esto no habría pasado. Y si se había preocupado por eso era porque sabía que yo estaba metida en este embrollo.
-Discúlpeme, madeimoselle. ¿Sigue ahí?                                         
-Sí, sigo aquí. ¿Pero Jake está bien?
-No estamos seguros. Hay algunas señales de violencia en su cuerpo, pero nada grave. Le hemos estado haciendo pruebas, pero no encontramos nada extraño. La verdad, no sabemos por qué no se despierta. Pero puede estar tranquila. Su corazón late y de momento no ha entrado en estado de coma. Pero seguiremos investigando lo que le pasa. En cuanto tengamos noticias se la avisará.
-De acuerdo, muchas gracias. Ahora avisaré a sus padres. Fue con ellos de vacaciones a París.
-Vale. Mercy beacoup. ¿Podría darnos una forma de contactar con ellos?
-Claro, ahora mismo os doy su número de móvil.- Lo busqué y se lo dije. Después añadí.- Es el de su madre. Se llama Marissa Velasco.
-De acuerdo. Mercy.
Colgó y dejé caer mi móvil al suelo. La conversación me había dejado sin fuerzas. Sentí que me mareaba.
-Miriam, ¿te encuentras bien?- Preguntó Marcos con una expresión preocupada.
No le respondí y me apoyé en la pared de la caseta. No tenía fuerzas suficientes para sostenerme yo sola.
-Miriam, respóndeme.- Dijo con ojos suplicantes.
No le respondí y él se acercó a mí, justo a tiempo, porque en ese momento, las piernas dejaron de sostenerme y sentí que me desvanecía, pero en ese momento los fuertes brazos de Marcos me sostuvieron. Y a partir de ahí, cerré los ojos. Lo último que vi fueron los suyos, preocupados y más bonitos que nunca con ese azul tan intenso y sus pestañas rubias enmarcándolos de esa forma que me encantaba.
·    ·    ·
Cuando recuperé el reconocimiento, estaba tumbada sobre algo demasiado duro para ser una cama pero muy blando para ser el suelo.
-¿Miriam?
Abrí los ojos despacio para ver los suyos. Pude ver la expresión de alivio reflejada en su rostro cuando me vio abrir los ojos. Primero hizo un amago de inclinarse hacia mí, pero luego fue como si se diera cuenta de lo que estaba haciendo y se detuvo.
-Estoy bien. Solo me he desmayado.- Dije incorporándome. Había estado tumbada en unas mantas que había colocado en el suelo de la caseta, que ya se había vaciado.
-¿Pero por qué? Quiero decir, eso ha sido después de esa llamada de teléfono.
-Ah.- No supe contestar otra cosa.
-Sé que tenía que ver con Jake. Te oí decirlo.
Volví a pensar en la conversación y no pude contener las lágrimas. Marcos se acercó a mí, y esta vez no se detuvo. Pero yo le separé del abrazo.
-Tenía que ver con Jake. Pero no te voy a decir nada más. Si tú no confías en mí, yo tampoco.- Me di la vuelta hacia la puerta y me fui sin mirar atrás.
Pensé en lo que haría si intentase detenerme. Si me quedaría o si no le haría caso. Si en realidad quería que lo hiciese. Si lo que más deseaba en ese momento era poder confiar en él. Contárselo todo y poder llorar en su hombro.
Pero no pasó nada de eso. Él no intentó detenerme y recorrí el camino hasta mi casa sin incidentes. Cuando llegué saludé sin mucho entusiasmo a mi familia y subí a mi cuarto. Cerré la puerta detrás de mí y me apoyé en ella. Me sentía… desilusionada. La verdad, pensaba que Marcos vendría detrás de mí. Me dejé caer hasta acabar sentada en el suelo con la espalda. Cerré los ojos e intenté borrar de mi mente a Marcos. Estuve unos segundos así sentada y luego abrí los ojos. Entonces me acordé de los padres de Jake. Tenía que llamarles. Hice acopio de fuerzas y cogí mi móvil para buscar en contactos. Por la M… Aquí. Madre- Jake. Marqué el número y esperé. Lo cogió enseguida.
-¿Miriam? ¿Eres tú?
-Sí, soy yo, Marissa.
-¿Sabes algo de Jake?- Su tono de voz me indicó que estaba muy preocupada.
-Sí. Me han llamado del hospital en el que le han ingresado. La iban a llamar a usted más tarde.
-Dios mío. ¿Qué le ha pasado?
-No lo saben aún. Le encontraron tirado en una calle de París. Pero está vivo, puede quedarse tranquila.
-¿Cómo se llama el hospital?
-No lo recuerdo muy bien… Creo que era algo así como Necker-Enfants Malado.
- Necker-Enfants Malades. Sé dónde está. Se encuentra a dos manzanas del hotel en el que estamos. Ahora mismo saldremos hacia allí. Muchas gracias Miriam.
-No las des. Y si hay alguna novedad avísenme, por favor.
-No lo dudes. Un beso.
-Otro. Que tengan un buen día.
Colgué el teléfono y suspiré.
Esa noche no me apetecía salir. Fui a cenar y luego me fui a la cama directamente.
Pasaron unos días sin incidentes. No recibí noticias de Jake, y mi relación con Marcos no avanzaba. Nos saludábamos, sí, pero no creo que se pueda decir que éramos amigos.
Ese día me desperté más pronto de lo normal. Eran solo las 8 y media cuando me levanté. Intenté volver a dormirme, pero no pude. Al final decidí ponerme un pantalón corto de chándal de color negro y una camiseta de manga corta básica de color morado. Me puse mis zapatillas deportivas rosa fosforito para salir a correr. No me molesté en coger mi móvil. Bajé a desayunar y me fui. No había nadie más levantado en mi casa.
Salí de casa a eso de las 9 y volví a las diez menos cuarto. Cuando volví mis padres no estaban. Recorrí la casa y por fin, encontré a mi abuela en la cocina.
-Buenos días Miriam.
-Buenos días. ¿Estás tú sola?
-Así es. El abuelo ha salido a dar un paseo, y tus padres no están.
Subí a arriba y miré el móvil. No había nada. Seguía sin tener noticias de Jake. Suspire y cogí una toalla limpia para ducharme. Fui al cuarto de baño y me di un baño de espuma. Me encantaba hacer deporte y luego darme un buen baño. Cuando salí de la bañera me envolví en la toalla y me puse otra más pequeña en el pelo. Me di crema hidratante y luego fui a mi cuarto a vestirme. Eché una ojeada al armario y finalmente me puse una camiseta blanca recortada por la espalda con forma de calavera y unos pantalones cortos del bershka. Eran unos vaqueros rotos. Luego me calcé con mis vans negras. Para terminar me puse unos pendientes de aros plateados.
Después de vestirme, volví al baño a peinarme. Me recogí el pelo en una coleta alta y me eché un poco de colonia de “Lady Rebel”. Luego bajé a la cocina a preguntarle a mi abuela dónde estaban mis padres, ya que aún no habían llegado y me extrañaba que tardaran tanto.
-Creo que han ido a la ciudad.- Así es como llamábamos a un pueblo algo más grande que el nuestro y en el que había tiendas e incluso un cine. Íbamos allí cuando necesitábamos algo que no se pudiese encontrar en la pequeña tiendecilla que había en la plaza.
-Ah. Vale.
Llamé a Sara y no me lo cogió. Luego llamé a Nuria, y por último a Víctor, pero nadie contestó. Finalmente me di por vencida y me fui a dar un paseo yo sola. Me cogí el móvil y los cascos y me despedí de mi abuela.
Mientras caminaba iba sonando la canción de “Imposible olvidar” de Critika & Saik. En vez de ir al bosque o al río, subí hacia la parte alta del pueblo. Y así, cantando mentalmente las canciones que sonaban en mi móvil, acabé llegando a la plazoleta de casas abandonadas donde aquel día hubo una guerra de globos de agua.
Impulsada por una extraña sensación, me acerqué a la casa donde me había refugiado en las dos ocasiones que hubo guerra de globos de agua. Subí las escaleras hasta llegar al balcón. Allí me asomé por la puerta. Iba a salir cuando oí una voz que me paró en seco. La del tío de Marcos.
-¿Sabes lo que podría haber pasado si no hubiese llegado a tiempo? Podrías haberle matado. Y ahora no tendríamos nada. No podríamos utilizar a la única Samyaza del mundo como quisiéramos.
-Lo sé. Puede que me pasara un poco, pero el chico está bien. Así que deja de recordármelo a todas horas, ¿quieres?
-Ahora lo que tenemos que hacer es encontrarla a ella y decirla el trato. Si quiere a su amiguito con vida, tiene que hacer lo que nosotros digamos.
-Iré a buscarla.
Oí un sonido extraño, pero agradable y dulce, y muy hipnótico. Después oí un batir de alas. Y entonces mi móvil emitió un sonido que indicaba batería baja. No fue muy fuerte. Solo lo suficiente para que el tío de Marcos lo oyese.
Vino hacia donde yo estaba sin darme tiempo a esconderme. Me agarró del brazo y me sacó al balcón.
-Mira quién tenemos aquí.- Parecía divertido.- Si es Miriam.
-Suélteme.- Le dije casi escupiendo las palabras.
-No. Aún no. Antes tengo que hablar contigo de una cosita. Nada, algo sin importancia.
-No quiero hablar con usted.
-Oh, por favor llámame Axel. Y puedes tratarme de tú.
Di un tirón de mi mano para soltarme, pero solo conseguí que Axel me agarrara más fuerte.
-Déjeme irme.
-¿Y por qué iba a hacer eso?
-Acabarán viniendo a buscarme.- Murmuré sin mucha convicción.
-No lo creo. ¿Es que no sabes qué día es hoy?- Lo pensé. La verdad, no tenía ni idea.- Ya veo. Hoy es 13 de agosto. Tu cumpleaños.
-No puede ser.
-Claro que puede ser, querida. ¿Qué te pasa?- Dijo con una falsa expresión de pena.- ¿Es que nadie se ha acordado de tu cumpleaños?
Enfurecida e impulsada por la rabia di otro tirón más fuerte que el anterior que sí que consiguió soltarme.
-¡Alto!- Exclamó Axel tratando de agarrarme. Pero yo completé mi actuación con una patada en su punto débil que le detuvo durante unos segundos.
Corrí escaleras abajo hasta llegar a un pasillo. Traté de recordar por dónde había venido. Vacilé unos segundos y finalmente elegí un pasillo al azar. Cuando estaba nerviosa se me quedaba la mente en blanco. Recorrí el pasillo volviendo la cabeza hacia atrás un montón de veces. Entonces oí la voz de Axel llamándome. Estaba demasiado cerca. Probablemente a la vuelta de la esquina.
Me paré en seco al llegar al final del corredor. No tenía salida. Pensé rápidamente mis opciones. No eran muchas. Finalmente me puse a intentar abrir las habitaciones que se encontraban a ambos lados del pasillo. Probé con la primera. Cerrada con llave. Con la segunda hubo la misma suerte. La tercera sí se abrió, pero era una pequeña sala sin ningún mueble. Me debatí entre salir o quedarme ahí y rezar porque no me encontrara. Finalmente decidí salir y probé a abrir una cuarta habitación. Esta era un dormitorio antiguo con una cama, un tocador, una mesilla y un armario. Cerré la puerta tras de mí justo a tiempo. Ahora oí claramente lo que decía.
-¿Aún no te has enterado de lo que le ha pasado a Jake? Ya sabes, tu amiguito.
Apreté los puños y respiré hondo. Conseguí calmarme y fui hacia el armario para esconderme ahí. Me metí dentro y esperé. Oí como Axel trataba de abrir las puertas de las habitaciones que había en este pasillo. Cada vez estaba más cerca. Pegué un respingo cuando oí cómo abría la puerta de la habitación en la que estaba.
-¿Dónde estás?- Dijo con un tono que no me gustaba nada.- Sé que estás cerca. Lo presiento.
Vi como se oscurecía el armario, lo cual indicaba que Axel se había puesto delante para abrirlo y pensé deprisa. Abrí la puerta de golpe dándole en la cara, lo que me dio unos segundos de ventaja. Entonces pasé por su lado evitando que me agarrara y corrí hacia la salida. No me atrevía a volver la cabeza, pero era extraño. No oía absolutamente nada detrás de mí.
Esta vez di con el camino correcto. Bajé las escaleras y por fin llegué a la puerta de la casa. Con un suspiro de alivio abrí la puerta.
Me paré en seco.
-Hola de nuevo Miriam.



10 comentarios:

  1. ¡Qué chulada, Miriam! Me encanta la novela, c: Sigué así. Muchísimas grácias por colgar los capítulos. Te sigo. ¡Besos! :3 ♥ Nos vemos :$.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No las des, gracias a ti por leerme :) Un beso tq :)

      Eliminar
  2. I <3 laisladelosangelescaidos :) me encabta!!!!! No dejes d escribir es la mejor novela k he leido x internet

    ResponderEliminar
  3. Me encanta la novela, pasate por mi blog yo tambien estoy escribiendo una
    http://martacharlo.wordpress.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, me paso en cuanto tenga un momento un besoop ;)

      Eliminar
  4. Vas a continuar con la nove?

    ResponderEliminar
  5. DIOS POR POCO ME OLVIDO DE LA NOVE!!! es que hace mucho que no subías capítulos y con el cole y la fiesta de 15 y otras cosas ni tiempo, GRCIAS POR SUBIR EL CAPITULOOO!! ME ENCANTO DSHFDGSFHSDGFHJDGSF estoy pensando seriamente en que tienes que escribir un libro jaja. Por favor síguela que la novela cada capitulo es mejor

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento haber tardado tanto en publicar el siguiente ;) es que con las vacaciones no he tenido tiempo. Pero me alegro de que no te hayas olvidado :)
      Y gracias, espero que acabe siendo una realidad lo del libro jeje
      Un beso, ahora subo el siguiente capi tq <3

      Eliminar