jueves, 11 de julio de 2013

Capítulo XV

-¡Jake! ¡Jake!
¡Joder! ¿Y si era uno de los tíos esos? Uno de los compañeros del tío de Marcos. ¡Quería, matar a Jake! Mierda. Le podían estar matando ahora mismo, y yo aquí, a cientos de kilómetros sin poder hacer absolutamente nada por él. Volví a llamarle, pero salía que su móvil estaba apagado o fuera de cobertura.
-Miriam, ¿pasa algo?- Me preguntó Héctor acercándose.
-Eh… No, nada. Yo… Me tengo que ir. Adiós.
Tenía que ir a casa ahora mismo. Tenía que ver la foto que Jake me había mandado por e-mail. Bueno, mejor, iría a la biblioteca. Estaba más cerca, y yo quería saber cuanto antes quién era el tío que había estado siguiendo a Marcos.
-Miriam, ¿ya te vas?- Preguntó Paula extrañada cuando pasé por delante del banco donde estaba sentada con los demás.
-Sí. Me tengo que ir ya. Adiós.
No sabía si se preocuparon, si pasaron de mí, o si pensaron que me había vuelto loca por salir corriendo de esa forma, pero no me importaba. Ahora, lo único que me preocupaba, era que mi mejor amigo, estaba en peligro, y que ni siquiera sabía por culpa de quién.
Corrí hasta la biblioteca. Cuando llegué, estaba sin aliento. Paré a coger aire un segundo, y luego atravesé la puerta, temiendo lo que pudiera encontrarme en el e-mail. Le pedí un ordenador a la bibliotecaria, y me metí en mi correo de gmail. Fui a bandeja de entrada. Tenía bastantes mensajes nuevos. Fui bajando la lista hasta llegar a uno enviado desde el correo de Jake y con asunto “fotos”.  Le di a abrir. Luego a descargar imagen. Estaba súper nerviosa, no me podía estar quieta mientras esperaba a que se descargase la foto. Pr fin se descargó.
En la imagen, había un hombre vestido de negro, con una ropa como antigua, y que estaba éntrela gente del aeropuerto. Aunque había mucha gente, supe que era él nada más abrir la foto. Me lo imaginaba exactamente así. No me sonaba su cara, pero aún así. No sé, algo me decía que era él. Era un hombre con el pelo rapado. No se distinguía el color de sus ojos. La foto estaba hecha desde demasiado lejos.
-¿Miriam?- Era Sara. Cerré la página rápidamente y me volví.
-Eh, sí. ¿Qué pasa?
-¿Y esa foto? ¿Por qué lo has cerrado de repente? Lo he visto, ¿sabes?
-¿Qué foto?
-La que tenías puesta que has quitado cuando has visto que estaba yo.
-Ah, esa. Era una tontería. Fotos del tuenti.
-Ya. Y has salido corriendo solo para ver una foto del tuenti, ¿no? ¿Es eso lo que me estás diciendo?
-No he salido corriendo.- Repuse suplicando mentalmente que lo dejara pasar.
-Ya, claro.- Esperó a que la diera alguna explicación y como no lo hice, añadió.- Mira, Miriam, si no me lo quieres contar, no me lo cuentes. Pero quiero que sepas que yo voy a estar ahí. Y que puedes confiar en mí.
Murmuré algo que dudo mucho que entendiera y observé cómo se daba la vuelta para irse. Yo no la detuve. Ya tenía bastante con que Jake estuviese en peligro por mi culpa. Se fue y yo me volví a sentar y apagué el ordenador. Luego me fui a casa con la cabeza hecha un lío.
-Anda, si has llegado puntual. Qué sorpresa.- Bromeó mi abuelo al verme pasar.
No respondí y subí a mi cuarto hasta que fuese la hora de comer. Nada más llegar, me eché en la cama mirando para el techo.
Me vinieron a la cabeza imágenes de Marcos, de sus besos y caricias… Joder, como le echaba de menos. Me sentía como una tonta. ¿Por qué habría cogido ese maldito libro? Lo diferentes que serían  las cosas ahora si no lo hubiese hecho. Puede que ahora mismo estuviésemos juntos, abrazados.
Encima, estaba el tema de Jake. Al principio, intenté no pensar en ello. No servirá para nada, aparte de para entristecerme aún más.
Pero al final me di por vencida y repasé mentalmente lo que había ocurrido: Jake se había ido a París en un viaje improvisado, un tío le había estado siguiendo, y ahora muy probablemente, le había atacado. Si era uno de los amiguitos de Axel, el tío de marcos… No quería ni pensarlo.
Bajé a la cocina con la intención de despejar mi cabeza durante un rato.
-Ay, Miriam, ya que has bajado, ayúdame a poner la mesa.- Como no, mi abuela aprovechó la ocasión para ponerme tarea.
-Claro.
Puse los platos, los cubiertos, los vasos, las servilletas… Para cuando acabé, la comida ya estaba acabada, y mi abuela se puso a servir.
-Ves a llamar al abuelo, a Lucas y a tu madre, ¿quieres?
-Claro.
Hoy era el último día que Lucas estaba aquí, y mi abuela le había hecho su comida favorita: Lasaña. ¡Le encantaba! Siempre que había, repetía. Aunque mi abuela hiciese bastante, siempre se nos acababa el primer día.
-A comer.- Dije entrando en el salón.
Cuando acabamos, fui al salón a ver la tele. Estaban dando “La que se avecina”. Cuando se acabó, subí a mi cuarto. Entonces, sonaron unos golpes en el balcón. Lo primero que pensé fue “¡Marcos!”, pero luego se me hizo extraño que viniese a verme. Ayer parecía muy enfadado. Pero, ¿quién podría ser si no?
Abrí la puerta y descorrí la cortina para descubrirlo.
-¡Daniel! Hola.
-Hola Miriam. Verás, he venido porque creo que tengo algo. Después de estar contigo esta mañana, fui a casa de Marcos.- Abrí la boca para preguntar, pero él me indicó que me callara con un gesto.- Espera, déjame terminar. Resulta que estaba recorriendo las habitaciones en busca de alguna pista, cuando oí la puerta de la calle abrirse. Luego se cerró. Ya no estaba solo en la casa.
-¿Estás…?
-Deja que acabe.- Me interrumpió.- Bueno, en esos momentos, estaba en una habitación repleta de objetos. Parecía una especie de trastero. Había un montón de objetos diferentes: percheros, mesas, sillas, cajas… Incluso un armario.
-¿La puerta de esa habitación era difícil de abrir? ¿Cómo si estuviese un poco trabada?
-Sí, así es. ¿Por?
¡Era la misma habitación en la que encontré el libro!
-Creo que he estado ahí.
-¡¿Qué?!
-No, nada, sigue tu historia, ya te lo explico luego.
-Vale.- Aceptó, aún extrañado.- En esa habitación había un libro que llamó mi atención. Estaba echándole una ojeada cuando oí la puerta de la calle.
-¿Un libro?- Tenía que ser ese.- ¿Cómo se llamaba?
-No me acuerdo muy bien… Creo que era algo así como “La isla de los Ángeles Perdidos”.
-Caídos.- Le corregí. Así que Marcos ya había devuelto el libro a su sitio.
-¡Eso!- Me miró esperando alguna explicación, pero al ver que no llegaba, continuó.- Bueno, como oí pasos que se acercaban a la habitación, me metí en el armario. Cogí mi móvil y puse la aplicación de la linterna que tenía. En el armario, había una capa blanca y un cinturón marrón con una daga. Entonces, oí como la puerta de la habitación se abría y apagué la linterna.
Hizo una pausa.
-¿Y qué pasó después? Venga, que me has dejado intrigada.
-La puerta del armario se abrió y le di un puñetazo al tío de Marcos que le dejó inconsciente antes de que le diese tiempo a ver lo que pasaba.
-¡¿Qué hiciste qué?!- Grité con la boca abierta.
-Espera, ahora viene la parte importante.- Le miré con cara de “Tú estás mal de la cabeza”,  pero no le interrumpí.- El tío de Marcos iba vestido con una túnica blanca y tenía… alas.
-¿Perdón?
-Lo que oyes. Tenía unas hermosas alas blancas en la espalda. Se le fueron desvaneciendo poco a poco, pero estoy seguro de que las vi.
Me quedé en silencio unos segundos tratando de asimilar todo lo que me acababa de decir: El tío de Marcos estaba tirado en una habitación porque Daniel le había pegado un puñetazo. Y esa habitación era la misma donde yo encontré el maldito libro de “La isla de los ángeles caídos”. Encima, Daniel decía haberle visto alas.
-¿Por qué no me lo has dicho antes?- Le dije casi gritando.
-No he podido.- Respondió escuetamente.
-¿Y Marcos?- Pregunté.
-No lo sé… Joder Miriam. Si te digo la verdad, todo esto me da un poco de miedo.
Le abracé.
-A mí también.- Nos separamos y le pregunté:- ¿Qué piensas hacer ahora? ¿Tienes algún plan?
-No. Ahora mismo…
El sonido de la canción de “Little things”, procedente de mi móvil, le interrumpió. Me disculpé y fui a cogerlo. Era Sara.
-¿Si?
-Hola, Miriam. Lo siento si antes fui demasiado brusca. No era mi intención. Sabes que solo estoy preocupada por ti. Si te pasa algo, me gustaría saberlo.
-No te preocupes. No pasa nada.
-¿Seguro?
-Seguro, Sara.
-Bueno, vale.- No estoy segura de que se lo creyese, pero no insistió más. Luego cambió de tema.-  ¿Vas a salir?
-Eh… No creo que pueda.- Miré hacia Daniel, que asintió con la cabeza, indicándome que podía irme si quería. Yo negué con la cabeza.
-Y supongo que no podrás contarme por qué.- Dijo Sara resignada.
-Miriam, sal si quieres. Yo te acompaño. Luego ya pensaremos qué hacer.- Me dijo Daniel. Al principio pensé en no hacerle caso, pero tal vez fuese mejor así. De esta manera, tendríamos tiempo de asimilarlo todo y pensar un plan.
-Bueno, pensándolo mejor, sí salgo.
-¡Guay!- Exclamó algo más animada.-  ¿Cómo quedamos?
-Eh, ¿te paso a buscar?
-Okey. Hasta ahora, un beso.
Colgó el teléfono. Lo guardé en mi bolsillo y me giré hacia Daniel.
-Gracias.
-Gracias a ti. Por querer ayudarme. Eso no lo haría cualquiera.- Repuso.
-Bueno, supongo que ayudarte, también supone algo bueno para mí. Quiero llegar al fondo de esto tanto o más que tú.
Sonrió y bajó por el balcón. Yo, bajé por las escaleras. Así, podría avisar de que me iba. Se lo dije a mi abuela y luego, salí afuera. Daniel me estaba esperando sentado en la acera.
-¿Vamos?- Preguntó levantándose.
-Tenemos que pasar por casa de Sara.
Después de ir a buscar a Sara, fuimos a casa de Nuria. Habíamos quedado allí. Íbamos a pasar la tarde en su caseta. Por el camino, me aparté un poco de Sara y Daniel y llamé a Jake por teléfono. Saltó el contestador. Suspiré preocupada. ¿Dónde estaría? Si le había pasado algo, no me lo perdonaría nunca. Jake no estaría en todo este lío si no fuera por mí. Si es que soy imbécil.
-¿Pasa algo?- Pregunto Daniel al ver mi expresión preocupada.
-No, no es nada. ¿Seguimos?
Asintieron no muy convencidos y seguimos el camino. Se nos unieron Víctor y Gema.
Cuando llegamos, llamamos a la puerta y nos abrió Nuria.
-Pasad, están en la caseta. Yo voy ahora. Voy a por un vaso de agua.
Asentimos y fuimos en dirección a la caseta mientras hablábamos de temas sin importancia. Cuando llegamos, Daniel abrió la puerta y pasamos. Leo  estaba fumando. Nos ofreció un cigarro, y yo por supuesto me negué. ¡Odiaba el humo! Sara sí lo aceptó. Después, alguien puso música y conectó los altavoces. Estaba sonando  “Wild Ones” de Flo Rida ft. Sia. Alguien empezó a aplaudir, y los demás le seguimos. Después, Jessie empezó a bailar, y algunos más la seguimos. Después de un rato de risas y bailes, salí afuera de la caseta a tomar el aire. Iba andando sin mirar, y de pronto, me choqué con alguien y casi me caigo al suelo.
-¡Ay!- Me quejé. Luego miré a ver quién era. Tragué saliva. Era un chico rubio con unos preciosos ojos azules. Marcos. Sin embargo, a diferencia de otros días su mirada estaba triste.
-Perdón.
-Marcos. Eh, yo también lo siento.- Vi como asentía y ponía la mano en el picaporte de la puerta de la caseta. Yo también me di la vuelta. Sin embargo, un segundo después, volví a mirarle.- Espera, por favor.
-¿Pasa algo?- Preguntó con indiferencia sin soltar el picaporte.
-Joder, Marcos. No me mires así.- Su cara estaba totalmente inexpresiva, con una expresión de indiferencia que odiaba.- No sabes cuánto lo siento. Sé que no debí coger el libro. Y lo siento. Perdóname, por favor.
Soltó el picaporte y me miró a los ojos.
-Vale. Te perdono.- Sonreí, pero entonces él volvió a abrir la boca para hablar.- Pero eso no significa que siga queriendo estar contigo. No sé si puedo confiar en ti.
La sonrisa de mi rostro se desvaneció. Bajé la mirada en busca de algo que decir. No, no podía ser. Le había perdido. No era un simple enfado. Lo del maldito libro nos había distanciado, tal vez demasiado. Tenía que hacer algo para salvar esa distancia. Ya no me imaginaba la vida sin él. Sin sus besos, sus abrazos, sus caricias, sus “Buenos días, princesa”…  Pero, cuando iba a hablar, el sonido de mi móvil me sacó de mis pensamientos. Miré la pantalla. ¡Era Jake! De pronto, me olvidé de todo lo referido a Marcos y Jake ocupo todos mis pensamientos. ¡Estaba vivo! ¡Y me estaba llamando! Le di al botón de coger.
-¡Jake! ¿Dónde estabas? ¿Qué te ha pasado? ¿Estás bien? Yo…
-Disculpe, llamamos desde el hospital Necker-Enfants Malades, en París ¿Conoce usted a Jake Salcedo?

-Sí.- Dije con un hilillo de voz, temiéndome lo peor. 

17 comentarios:

  1. Haaaay Diooos!! Jake nooo, aaaah por queeee?!? :(
    Por favor miriam siguela cuando puedas gracias por alegrarme la mañana. Espero que marcos entienda a miriam y que todo tenga solución. Gracias por subir sos increibleeee .
    Beshoos

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    1. Nas, gracas a ti, otra vez jejeje ;)
      No estoy segura de cuando voy a poder seguirla, xk me voy de viaje :S aún así, intentaré escribir un poco todos los días ;)
      Gracias otra vez y un beso ;)

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  2. La perfeccion existe y se llama 'La isla de los angeles caidos'.
    Espero el otro, subelo pronto y graciias por esta novela, un beso:)

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    1. Ayyyy muchisimas gracias!!!!! No sabes lo que me alegra que me digas eso :) El siguienta capi lo subire antes de que se acabe esta semana. ¡Un besazo!

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  3. Ay madreee!!El siguiente YAA ehh!!
    un besoo

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    1. Jajajaja lo subire esta semana ;) Un beso Paula :)

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  4. a hora soy tu fan..... ojala sea pronto el día q continúes la novela ....me encanta me tienes enganchada

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    1. Gracias!!!! Eres la primera persona que me dice que es mi fan jajaja
      Y la voy a continuar antes de que se acabe la semana
      ¡Un besazo!

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  5. Ah!!!
    Dioos q bn escribes.... enhorabuena guap y suerte porq tienes mucho talento.
    Espero q te lo estés pasando muy bn de viaje y sigas escribiendo.
    Un beso te quiere
    Miriam

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    1. Muchas gracias :) Y si, el viaje genial jajajaja
      Y claro que voy a seguir escribiendo, porque me gusta, y sobre todo voy a seguir gracias a la gente como tú que comenta y dice esas cosas de mi novela.
      Un besazo
      Teq, Miriam

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  6. Miriam, mi novela Diferentes ya está terminda, pasate por la nueva: nosequedecirtenovela.blogspot.com

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    1. Me pasaré por tu nueva novela en cuanto tenga un rato :) ¿Es una continuación de la de diferentes es algo que no tiene nada que ver?
      Bueno, ya hablaremos un besito :)

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  7. OMG!!!!!!! Dioooss amo tu novela!!!! Me encantaa <3 desde el primer capi no he dejao de leer me encantaa <3 sigyela YAAAAAporfabooor :P

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    1. Muchisimas gracias Noelia :) Este trabajo no sería posible sin ti y el resto de gente que me visita :)
      Muchos bss,
      Miriam

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  8. Miriam, ahora estoy trabajando en otra novela, te invito a leerla se llama nosequedecirtenovela.blogspot.com es una mezcla de amor y aventura con un poco de suspense, espero que te guste a ti y a toda la gente q quiera leerla, me encanta tu novela, siguela ya!

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  9. La he empezado hoy y ya me he acabado todos los capitulos!!!!! Como engancha!!!!!!!!!!!!!! Escribe ya el siguiente porfaaaa Miriam tienes un don..... Aprobechalo.... y sigue escribiendoooo
    Un besoooop

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    1. Me alegro un monton :) Enserio, el que me digas eso me hace tener más ganas de escribir :)
      Un beso,
      tkm, Miriam

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